¿Cañas después de correr?


Cerveza y corredores

La cerveza, esa bebida de consumo tan arraigado en nuestro país, ya sea por su sabor, por su función refrescante o como simple acompañamiento a un acto social entre amigos. Pero, ¿qué es exactamente?


La cerveza es el resultado de una fermentación alcohólica cuyo principal componente es la cebada, dando una bebida compuesta en un 90% por agua, acompañada de otros elementos beneficiosos para nuestro organismo como vitaminas y minerales, pero también de uno en concreto muy perjudicial que es el alcohol.


Nutricionalmente la cerveza aporta a nuestra dieta fundamentalmente calorías. En concreto una cerveza de 5º aportaría aproximadamente 450 Kcal/litro, de las que 2/3 partes corresponden al alcohol y el resto a maltodextrinas que se generan como residuo de la hidrólisis del almidón que la levadura no ha podido metabolizar; es decir, carbohidratos de alto índice glucémico pero que aportan energía sostenida en el tiempo. En el caso de la cerveza sin alcohol la cantidad de calorías descendería a 140 por litro.


Atendiendo a sus componentes encontramos:

  • VITAMINAS: La cerveza se convierte en una gran fuente sobre todo de vitaminas del grupo B y especialmente ácido fólico, implicadas en la síntesis de proteína e indirectamente en la construcción y mantenimiento de masa muscular.
  • FIBRA SOLUBLE: Es la bebida con un mayor aporte de fibra soluble a nuestra dieta, por lo que un consumo moderado puede contribuir a evitar el estreñimiento y también se asocia a bajadas en el llamado “colesterol malo”.
  • MINERALES: Contiene gran número de ellos entre los que destaca el Silicio biodisponible, implicado en la formación y mantenimiento del tejido óseo, y el Magnesio, del que hablaremos en profundidad en la próxima publicación.
  • FLAVONOIDES: La cerveza aporta aproximadamente un 20% de nuestras necesidades diarias y se le atribuyen efectos antiinflamatorios, antialérgicos e incluso anticancerígenos; así como propiedades antioxidantes, de gran importancia para eliminar de nuestro organismo los desechos generados durante el ejercicio físico.
  • ALCOHOL: Vaya por delante que la cantidad de alcohol presente en la cerveza suele ser pequeña, y que asociado a un consumo responsable éste puede aportar beneficios tan importantes para la salud como la disminución del “colesterol malo” al tiempo del aumento del “bueno”, lo que conlleva una reducción del riesgo de padecer enfermedades y accidentes cardiovasculares.

Con este artículo no estoy diciendo que hay que beber alcohol y que el alcohol es la monda, PARA NADA. Lo que estoy intentando es poner las cosas en contexto y explicar que en cantidades moderadas no es algo que haya que preocuparnos demasiado si nuestra dieta y nuestro estilo de vida es saludable en general. Como en mil otras cosas, no todo es blanco o negro y con moderación pocas cosas son perjudiciales. Si que es cierto que no beber absolutamente nada no implica efectos negativos, ya que el alcohol es completamente prescindible y muchos o todos los beneficios que aporta se pueden obtener por otras vías.

 

Además hay que añadir el bajo contenido en Sodio de esta bebida y la elevada proporción Sodio-Potasio, lo que provoca un fuerte efecto diurético que no hace de esta bebida la más apropiada para rehidratarse, sobre todo en un deporte aeróbico como es el running. Por lo tanto, en mi opinión, descartaría totalmente su ingesta en el momento de pre-entreno o pre-competición y no lo recomendaría como recuperador, por lo que si no tienes esa costumbre no empieces ahora, aunque también es cierto que si ya tienes adquirido ese hábito tampoco es tan grave.

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